
En cualquier ciudad del mundo han sucedido crímenes que nunca se contaron. Sea por un motivo o sea por otro, no tuvieron trascendencia o no quisieron que la tuviese, pues ante un crimen siempre hay dos partes: quien lucha por destaparlo y quien por ocultarlo. En la ciudad de La Bañeza hubo crímenes que nunca se contaron, en los siguientes relatos, obra de ficción, pongamos que ocurrieron así, tanto los históricos, como El crimen del Joselillo, 1904, hasta los más modernos, El mejor amigo. Relatos negros y criminales al aire de la pluma del autor.

El crimen recorre la ciudad de La Bañeza.
Un asesinato en la Noche Bruja.
Un crimen tras una larga noche de “chapas”.
Cinco casos para la inspectora Pilar Molina y
para su ayudante, la subinspectora Carmiña
Relatos policíacos, que enganchan al lector
desde la primera palabra.

En la semana de las fiestas patronales de la ciudad La Bañeza, un forastero (Lucas Castro Soria, alías Sandokán), hace acto de presencia. El forastero en atractivo, viste bien y navega en un coche raza Ferrari. Ni por asomo, el forastero sabe que en La Bañeza terminará su vida, pues en dicha ciudad y en la semana de sus fiestas patronales, se cerrará una herida de traición, hecha por él mismo, diez años atrás. Cosas del destino, que siempre se cumple. En la ciudad, nadie conoce al forastero, pero lo delata un tatuaje que lleva en la planta de sus pies.
El viajero de aquel agosto , es una historia cruda, negra y criminal, de traición y venganza.
El viajero de aquel agosto, es una historia folclórica, una novela cañí, que rezuma España por los cuatro costados.

Relatos negros, crudos, broncos, que tienen como fondo la ciudad de La Bañeza.
Relatos con una prosa rápida, y cortante como una navaja.